Perdonar ...
perdonar de verdad, es hacerlo desde el fondo del corazón.
Y no es fácil!
Se necesita ayuda, se necesita consejo y mucha oración.
Oración sobre todo...como lo sepan hacer.
Una simple meditación (muy interna) o hablándole al ser superior que te motive.
Es la verdadera manera de sanar.
Perdonarse a sí mismo por las decisiones mal tomadas,
por haber seguido los caminos equivocados
por haber permitido la entrada a nuestra vida, de personas inadecuadas
perdonarnos por haber sido tan ingenuos...
perdonarnos por confiar...

Nos acostumbramos a pensar que errar es lo humano y que perdonar es divino.
Pero así como cometemos errores, podemos llevar al máximo nuestra humanidad cuando perdonamos.
Perdonar no significa olvidar las ofensas...
es tomar la decisión de soltar, de dejar ir, no por hacerle bien a otro, sino porque no merecemos cargar peso en nuestro corazón.
Y no hay peor peso que el rencor, el resentimiento, el sentirnos lastimados.
Perdonar es recordar sin rencor (sin dolor) -decía Celia Cruz y lo creo firmemente-

Perdonemos primero a nuestra conciencia, a nuestro corazón, a nuestro mal proceder...
por todos esos errores cometidos.
No nos justifiquemos, aceptemos y permitámonos seguir.
Luego podemos empezar a perdonar a los demás...
a quien nos ha hecho daño.
Y debemos ser conscientes de no cometer los mismos errores una y otra vez....
saber que habrá personas que no deben entrar en tu vida nuevamente, pero no por eso los odiamos, eso es perdón.
Ha habido casos excepcionales, como el de aquellos padres que perdonan al asesino de su hija (seen on TV) o la esposa que perdona a su marido golpeador y traidor; pero es injustificable pensar en convivir o confiar nuevamente. Seremos nobles, pero no estúpidos.
Por otro lado está el caso de la esposa que perdona a su marido deshonesto, o de las madres que perdonan a sus hijos irrespetuosos.
Puedes perdonar las veces que creas necesarias, sólo permite que tu corazón se recupere de cada vez. Nunca debes olvidar que eres tú tu prioridad. Y perdonar situaciones repetitivas es desgastante.
Conoce qué no debes dejar pasar!

Se le da paso al perdón,
Se da paso a la comprensión de que seremos víctimas siempre que nosotros lo permitamos.
Porque nadie es inmune al dolor...nadie es inmune al maltrato...nadie es inmune al engaño
pero podemos dar prioridad a nuestra paz, a nuestra felicidad.
a ese amor que tenemos dentro, del cual somos absolutos responsables!

Y la mayor lucha será lograr que toda experiencia (buena o mala) nos ayude a mejorar,
a no permitir que cambien nuestra esencia...a no permitir que nos cambien para mal.
perdonar de verdad, es hacerlo desde el fondo del corazón.
Y no es fácil!
Se necesita ayuda, se necesita consejo y mucha oración.
Oración sobre todo...como lo sepan hacer.
Una simple meditación (muy interna) o hablándole al ser superior que te motive.
Es la verdadera manera de sanar.
Perdonarse a sí mismo por las decisiones mal tomadas,
por haber seguido los caminos equivocados
por haber permitido la entrada a nuestra vida, de personas inadecuadas
perdonarnos por haber sido tan ingenuos...
perdonarnos por confiar...
Nos acostumbramos a pensar que errar es lo humano y que perdonar es divino.
Pero así como cometemos errores, podemos llevar al máximo nuestra humanidad cuando perdonamos.
Perdonar no significa olvidar las ofensas...
es tomar la decisión de soltar, de dejar ir, no por hacerle bien a otro, sino porque no merecemos cargar peso en nuestro corazón.
Y no hay peor peso que el rencor, el resentimiento, el sentirnos lastimados.
Perdonar es recordar sin rencor (sin dolor) -decía Celia Cruz y lo creo firmemente-

Perdonemos primero a nuestra conciencia, a nuestro corazón, a nuestro mal proceder...
por todos esos errores cometidos.
No nos justifiquemos, aceptemos y permitámonos seguir.
Luego podemos empezar a perdonar a los demás...
a quien nos ha hecho daño.
Y debemos ser conscientes de no cometer los mismos errores una y otra vez....
saber que habrá personas que no deben entrar en tu vida nuevamente, pero no por eso los odiamos, eso es perdón.
Ha habido casos excepcionales, como el de aquellos padres que perdonan al asesino de su hija (seen on TV) o la esposa que perdona a su marido golpeador y traidor; pero es injustificable pensar en convivir o confiar nuevamente. Seremos nobles, pero no estúpidos.
Por otro lado está el caso de la esposa que perdona a su marido deshonesto, o de las madres que perdonan a sus hijos irrespetuosos.
Puedes perdonar las veces que creas necesarias, sólo permite que tu corazón se recupere de cada vez. Nunca debes olvidar que eres tú tu prioridad. Y perdonar situaciones repetitivas es desgastante.
Conoce qué no debes dejar pasar!
Se le da paso al perdón,
Se da paso a la comprensión de que seremos víctimas siempre que nosotros lo permitamos.
Porque nadie es inmune al dolor...nadie es inmune al maltrato...nadie es inmune al engaño
pero podemos dar prioridad a nuestra paz, a nuestra felicidad.
a ese amor que tenemos dentro, del cual somos absolutos responsables!
Y la mayor lucha será lograr que toda experiencia (buena o mala) nos ayude a mejorar,
a no permitir que cambien nuestra esencia...a no permitir que nos cambien para mal.
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