Este escrito tenía originalmente dos títulos básicamente,
uno al principio y otro que menciono al final; pero siempre hay un ganador.
Es fácil hablar de libertad y pensar que somos libres solos
con sacarnos el brassier al llegar a casa; pero, la realidad es que mis tetas
–las de ninguna mujer- son libres.
Ninguna teta, ni grande ni pequeña como las mías, son libres
de las críticas ni de las miradas.
No he visto paparazzis vendiendo a los periódicos la foto de
hombres famosos sin camisa (salvo que hayan perdido la figura) así no encierra
un contexto sexual, agresivo, ni ofensivo como una fotografía de una mujer
famosa en topless que prácticamente es cazada por estos.
Ningún seno en el planeta está libre de juicio. Ni de
hombres ni mujeres!
Hace rato quería hablar de esto, pero lo que detonó mis
ganas de hacer el video ya (un IGTV que les invito a mirar) y de escribir al
respecto fue un post que vi en instagram de una ilustradora que admiro
@marta.piedra , los invito a seguirla si no es de “ojo sensible”. Me parece muy
talentosa, mordaz, con mucho contenido audaz acerca de la femineidad. Me
encanta.
Les adjunto dicho post. Lo amé! Y lo compartí en mi cuenta ig también
Este me hizo caer en cuenta que aquellos menos indicados son
los que primero critican, los primeros en abrir la boca.
HOMBRES! Con qué derecho juzgan ustedes a una mujer por
andar sin sostén? (NO TODOS, digamos que un 99.9%) Ustedes no los usan, no los
necesitan. A mí no me agradan los sostenes para nada! Siempre los he odiado…
por opresores (hablo de los sostenes no de los hombres), tampoco estoy hablando
de machismo ni patriarcado opresor, aunque es bueno decir que todo lo opresor
detesto y me agobia.
Para mi suerte, no creo necesitar un sostén la mayoría de las veces y AMO mi busto pequeño que se
ajusta a mis necesidades, sobre todo las deportivas y las de comodidad. Y
porque si me hablan, me miran a los ojos, porque la verdad acá no hay tanto que
ver.
Sin embargo, el hecho de ser un pecho femenino, debo, al
parecer, usar un sostén.
A ustedes, HOMBRES! La sociedad no los condiciona ni reprime
en su comodidad, no les exige cubrirse. Salen a la calle sin camisa mostrándose
sin problema. Si nosotras hacemos eso, vamos presas. Nosotras MUJERES
causaríamos un escándalo público si apenas nos atrevemos a eso. Nos podemos estar cocinando del calor y el
sostén no puede faltar. Digamos en el trabajo, antes de todo el trapo que nos
toca llevar encima, está el brassier., Ay! Que vayamos al trabajo sin sostén,
no nos haga calor y se nos pegue la ropa, no se nos vaya a ver una TETA!! Nos
pueden hasta botar. (SI le ofende la palabra “teta” , la voy a repetir mucho
más en este escrito)

Ah pero, OJO! No digo que siempre seamos presas de esta
situación, sí somos libres en casa. Esa sensación de llegar luego de una ardua
jornada y lo primero que hacer es sacarnos el sostén! IUna técnica tan
especial, de saca por aquí por allá y zuas! Sostén fuera. Yo recuerdo ver a mi
madre cómo lo hacía y mirar con admiración y emoción ansiando tener busto para
poder hacerlo. Las tonterías que uno se mete en la cabeza!
Pero bueno, libres! Libres? Claro, podemos andar sin blusa
pechos al aire en casa; siempre y cuando vivamos solas…siempre y cuando puertas
y ventanas estén bien cerradas. Más claro, ni en casa somos libres.
Muchas de nosotras hemos oído comentarios como: Así vas a
salir? Se te ve todo! En realidad se fe una forma, un bamboleo, pero nada más
se nota. Todo por no llevar sostén.
“Mujercita debe darse a respetar, así que… ve a cambiarte!”
Sí me ha pasado, tengo traumas como todas; pero poco a poco
me he ido safando, aún me falta. Recuerdo aquella vez que anduve con un chico
hace muchos años y me visitó en la ciudad de Quito. Especifico la ciudad porque
me referiré a pijamas y sabemos –quienes hemos vivido en Quito, que poco sexies
son las pijamas allá. Básicamente mi pijama es una camiseta de alguna empresa,
así ya muy vieja y calentador. Pues bueno, este muchacho me visitó allá y yo
estaba merendando en pijama, llegaron mis roomates (hombres) y de pronto perdí
mi dignidad de mujer por atenderlos en pijama SIN SOSTÉN. Entendí, que al
parecer, debía dormir con sostén también.

Puedo salir a pasear a mi perrita por ahí, en camiseta sin
sostén; no muy clara, mejor si es negra y no muy finita porque se puede notar
mucho. Sí, rebelde soy, pero aún un poco miedosa a la calle.
Claro que a hacer
compras, negocios, entrevistas, etc no me lanzo por ahí a andar sin sostén.
Porque enseguida no faltan las miradas. La mayoría de hombres, tienen un radar para
esto. Ojos, tetas. Ojos, tetas! Chicos! Es incómodo, lo notamos, a mí en lo
personal me asquea.
Si la ropa lo permite, chicas! Sí lo hago, me lanzo a lo q
sea sin usar un brassier. Hay unos vestiditos super sencillos de una tela un
poco rugosa que no deja ver si falta o sobra, así que, les recomiendo.
Ya vivimos demasiado estresadas como mujeres por muchos
temas fisiológicos y sociales que muchas veces ustedes provocan; como para
soportar críticas por buscar apenas comodidad. No dije “igualdad”, eso sería
otro debate.
UD HOMBRE! Podría atreverse a llevar puesto un sostén por
todo un día, por 1 año si quiere, pero nunca será digno de hacernos una crítica
a las mujeres por no querer usar uno. Le
llevamos ventaja en esa incomodidad.
Les encanta juzgarnos de locas, irritables y amargadas; pero
no les ocurre pensar que puede ser por tanta presión de todos lados? Sin contar
con los dolores que todas las tetas pequeñas o grandes vivimos cada mes. Y no
hablo del período mentrual, las mujeres somos más que un conjunto de síntomas
menstruales. Qué tal más allá de la ovulación, el correr, saltar, hacer
ejercicio, si nos tropiezan o tropezamos. Si se nos pasa corriendo el bus, hasta
las pequeñas nos tenemos que agarrar, porque ese brincoteo duele generalmente.
Ah! Y al subirnos al bus todas encogidas y cubiertas para que nadie nos roce.
Chicas! Al momento de lucir un vestido lindo y sexy; pues
resulta que no hay sostén que te luzca; pero peor te va a lucir la crítica
social, así que debes ponerte algo! (así dicen) no todas , aclaro, hay unas más
descaradas, libres, quemimportistas de la crítica y las admiro montón. Pero en
la mayoría de casos he visto que hasta unas cintas se ponen. Luego en la fiesta se despegan, se les
termina pegando por todos lados, se les pierde, en fin. Y esos brassiers que
sólo se pegan, hechos de una goma, que luego la misma historia termina todo
caído a la cintura. Los he probado y así pasa. Entonces ya incómoda, resulta
que la crítica social te ha arruinado la fiesta.

MUJERES! Sabemos lo
horrible que es usar sostén, NO nos critiquemos! Sí es verdad que hay
modelos lindos y cómodos, etc. y podrán usarlos cuando quieran como quieran,
pero así: voluntariamente, no exigidas por ninguna norma moral. Igual nada
sería más lindo que la libertad en todo
su contexto. Sé que algunas también por
su tamaño y peso los necesitan aunque no les guste. Chicas no estoy en sus zapatos,
pero las compadezco. Sé de algunos dolores de columna y más molestias a causa
de un busto muy grande.
El punto es que cada quien sus gustos y su comodidad. Nadie
tiene que meterse a opinar.
HOMBRES! A ver lo que voy a comentar ahora es por un
artículo de periódico que vi, en este tema de las chicas que hacen protesta sin
camiseta con los senos al aire. Y un señor decía “si ellas van a andar con los
senos al aire, nosotros andaremos con el pene afuera”.
Verán! Tetas nada tienen que ver con pene. Nosotros tenemos
pechos, ustedes también. Pero claro, todo lo deben sexualizar. Ud. HOMBRE! No está
obligado por una sociedad a cubrirse, nosotras MUJERES sí, a un montón de
cosas, así que mejor cállese la boca si ud es de lo que piensa como este señor
y vaya a coger un libro de Anatomía para principiantes.

Yo espero algún día, en verdad quiero, hacer un desnudo
artístico con una artista, modelo, fotógrafa y a su manera una activista que
lucha por la conservación de la naturaleza, una mujer y hermana que admiro un
montón: Tania Sánchez de la ciudad de Zamora –pueden encontrarla como
@raizdelaselva en instragram. Lo haría por mí, por mis sobrinas, por cada mujer
que tenga un poquito de admiración por mí, que si después de lo que digo o hago
me la retiran, pues me tiene sin cuidado.
Yo quiero y espero un día que toda mujer – no sólo la de
tribus lejanas o culturas modernizadas trascendidas por el ámbito de la
elegancia o la moda – puedan tener libertad de decidir sobre su propio cuerpo,
sin temor de agresiones, sin culpas ni complejos.


Que puedan decir con tranquilidad esto que considero el
título ganador “Con mis Tetas no te metas”
