Bienvenidos

En este blog van guardadas todas mis impresiones de casi todo en realidad…de cuando no quiero hablar y prefiero escribir…que es casi siempre.

El alcance que se tiene con la palabra escrita es mucho mayor y más honesto que la palabra acompañada por los gestos.



lunes, 13 de agosto de 2018

Cuando yo usaba reloj

Sabía coleccionarlos.
Tenía pequeños, grandes, elegantes y otros super casuales.
El motivo por el cual dejé de usarlos fue muy básico: me quedé sin dinero para comer, menos tenía para estarle cambiando pilas al Fossil (mkt gratuito), costosa era la pinche pilita.

Lo que no sabía en ese entonces, unos 8-9 años atrás, es que esta experiencia me estaba preparando para abandonar por completo el patrón de itinerarios obsesivos, llámese rutina, que requería específicamente de un tic tac en mi vida.

                              Resultado de imagen para tick tack

Esto no significa que me haya hecho impuntual, para nada. Aún me gusta respetar el tiempo ajeno y por ende, que respeten el mío. En mi vida actual de labores y viajes por igual improvisados necesito conocer el tiempo y demás itinerarios, sino algunos planes fracasan.
Sí, aún planifico, pero no como antes. 

Sabía tener esa alarma de 5h50 que podía posponer cada 10min hasta llegar al tiempo necesario de arreglarme al trabajo. Por qué? A ver! todos sabemos que el sueño más delicioso es ese que sientes justo cuando ya te toca levantarte, cierto? Ya pues, por eso.
Luego en el trabajo me esperaban otras alarmas, manías, rutinas, no sé cómo llamarlas; pero en efecto eran parte de una monotonía que me daba seguridad aunque afectaba con su mecanicidad.

                           Resultado de imagen para rutina laboral

Así pensaba yo que era la seguridad. Las horas del reloj, la organización impuesta y autoimpuesta en mi día me llenaba de seguridad y calma.
Tenía alarmas e itinerarios organizados hasta para los fines de semana, cuando estos eran los únicos días que significaban la libertad para mí.
Sonaría absurdo que hasta tenía alarma para dormir? Que justo sonara una media hora antes de la suma exacta de las 8 horas que debía tener para que mi cuerpo tuviera la energía debida que dicen los estudios médicos. Uff - TOC

Entonces, así como por arte de magia, para el favor de mi crecimiento personal y mi futura felicidad, las cosas empezaron a salir mal.

Así como lo escribo: MAL. O al menos así lo veía yo al principio.
Y cómo se fue conectando esto con mi vida actual? veamos:
Primero perdí ese trabajo por el cual me mudé de ciudad, sin embargo, no estaba dispuesta a irme de ahí. Ya había encontrado un ritmo de vida más adecuado para mi personalidad en menos de mi primer año.

Conocí lo que no era tener horario establecido y aunque al principio fue algo que disfruté por unos días, sentí que tanta oportunidad de libertad me abrumaba. No tanto por la crisis económica que vivía por mi falta de cultura de ahorro en ese tiempo, sino porque necesitaba seguir un patrón, ese patrón de tantas horas despierta, haciendo esto o lo otro predeterminadamente y luego dormir (pensando en qué hacer al otro día)
No crean que vivía esclavizadamente triste o amargada, no. Sí salía, obvio, disfrutaba, conocía gente;  pero todo era bien planificado la mayoría de las veces.

En esta onda de que las cosas salieran mal, yo seguía necia a seguir haciendo las cosas del mismo modo que siempre.
Buscar un trabajo, mi prioridad; uno esclavizante mientras más, mejor. Encontraba, fácilmente encontraba y muy buenos.

De pronto empecé a resentir la falta de “hacer lo que quería cuando quería…un poquito al menos”, la mala costumbre de esos part time jobs que estuve ejerciendo y que había llegado a amar. De mesera en un bar o preparando tragos en horas de la noche brutalmente agotadoras como divertidas, cuidando niños de parejas extranjeras cuando se diera el caso, haciendo contabilidad en horas que me permitían llevar un vida de “pseudo libertad” y con algo de salario.

Digo pseudo porque al final sí me exigía aún esto de poner alarmas diarias y cumplir patrones fijos de vida.
A esta hora despierto, hasta este minuto pospongo, ropa escogida desde la noche anterior o de un domingo para toda la semana, el bus de tal hora y quizás el siguiente si lo perdía, hora de almuerzo, hora de salida, hora de ejercitarme, hora de ver tal programa, hora de pensar en mil musarañas antes de dormir…hasta dormir. Y el día se repetía.
No me encantaban los lunes y añoraba los viernes, gente normal era.
Insisto, me la pasaba bien, a mi modo era feliz, me sentía segura en mi rutina, fui feliz hasta que supe lo que era en serio: estar mejor.

Irónico, porque para ver lo que era estar mejor, he tenido que pasar por cosas peores si se puede decir así (aunque sé que en lo que falta por vivir, mejores y peores vendrán, quizás)

Ya trabajaba de nuevo en medios tiempos cuando mi hermana enfermó. Malestares de un momento a otro que me hicieron pensar “bueno, he pasado peor en necesidades, hagamos otro cambio, no vendrá mal y nos ayudamos mutuamente”. En ese punto de mi vida ya había vivido otros cambios a nivel laboral y todo lo que conocía (bien o mal en un inicio) me llenaba de nuevas experiencias válidas. Ya me estaba gustando esto de los cambios, las sorpresas no tanto, la estabilidad aún me sabía a necesaria.

Una vez que me mudé con ella no pasaron sino unas pocas semanas y falleció mi abuelo, muy querido para mí. En ese punto era relativamente fácil para mí decir “me voy! Viajo a abrazar a mi abuela”. Tenía en este punto de mi vida cierto aire de libertad que me permitía abandonar un día cualquiera lo que estuviera haciendo para ir a abrazar a alguien que amaba y sabía que me necesitaba.  Me sentí, dentro de la pena, algo afortunada.

Ya en ese entonces tenía tiempo para cuidar de mis sobrinas, pasar tiempo con ellas mientras aún me sacaba la mugre estudiando (generalmente luego de las 22h cuando ya las nenas se olvidaban de mi presencia) y hacía mis trabajos de medio tiempo como clases de inglés, contabilidad y cosas así. Estaba ocupada, sí; pero me sentía relativamente libre, porque claro, yo ponía mi horario.

Llegó el diagnóstico del cáncer; con el pasar del tiempo las cosas con su salud parecían irse controlando.  Ya se habían mudado de ciudad (tremendo cambio que les tocó hasta a las más pequeñas, recuerdo mi sobri mayor no vivió vacaciones ese año por temas de régimen costa-sierra) y yo seguí en Quito. Viendo que todo mejoraba y creyéndome dueña del destino pensé “listo, todo está mejor, todo seguirá mejor”  y nos daban malas noticias en cada visita al médico cuando todo parecía ir super bien.
Nos resignamos a los “no hay cómo saber, sólo hay que seguir” al punto que pensé “buscaré de nuevo un trabajo que me devuelva la paz de mi rutina” y lo conseguí. Ya dije que los trabajos nunca me han sido difíciles de conseguir.

Como bien creo han escuchado la frase “mientras haces el planes el universo se ríe”, tal cual sucedió.

Imagen relacionada

Justo una semana antes de entrar a trabajar yo cumplía años, decidí visitar Manta, festejar y despedirme un buen tiempo de la familia, casa y playa porque “las cosas volvían a la normalidad” y no tenía para qué visitar tanto como lo estaba haciendo, la viajadera semanal para acolitar a mi hermana con mis sobris me estaba costando malestares.

Como les decía, el destino se me cagaba de la risa.
Lo imaginaba con una voz muy ronca y gutural diciendo algo como “dale, dale no más, planifica, que todo está mejorando”.
Ese fin de semana en el cual pensaba festejar me enteré de que mi tío amado estaba muy mal, enfermo.
Ese fin de semana recibimos su diagnóstico fatal.
Ese fin de semana antes de volver yo a la capital mi madre me hablaba, privadamente, de su preocupación por una bolita en el seno.
Qué fin de semana!! Wepa! Feliz cumpleaños a mí wiiiiiiiiiiiiiiiiii

                           Resultado de imagen para boring bday

Al final, me tocó volver.
Yo en mi nuevo trabajo, entre capacitación de muchos nuevos conocimientos, buenas vibras con los nuevos compañeros, con incredulidad por diagnósticos recibidos y con más dolor por diagnósticos confirmados. Ahora mi madre también tenía cáncer, aunque ella se lo tomaba fresco, por “no preocuparme”, qué tal? Estas mamás…

Por primera vez pensé “será que algo me está tratando de decir la vida? Será de regresarme? Me quedo no más? Quizás me está forjando en algún tipo de resistencia? Qué demonios!!?” bien gil porque al parecer me lo estaba gritando y yo elucubraba…

Vale aclarar que en ese punto yo no tenía la menor idea (ni ganas) de volver a Manta, donde está mi familia; sin embargo a mi familia la quería cerca. Con esa sensación irreal, de que quizás estando más cerca uno genere más ayuda o más paz, wrong! No pasa así; pero ahí vamos aprendiendo.

Imagen relacionada

Me contuve de devolverme al principio, por sugerencias de mi madre como conocedora de mis gustos y capacidad de logros. Le hice caso.
Mientras tanto yo en mi tercera semana de trabajo nuevo tenía mi primer ascenso; sí, el primero de varios que siguieron en cuestión de aumento de responsabilidades y remuneración correspondiente. Parecía un tira y hala.

Las cosas en mi casa se ponían peor y yo estaba acá con mucho éxito. Por ahí entienden mi “qué será de hacer?” haciendo caso de “lo que es mejor para mí” “los apegos no son buenos Karol!”, me decía yo.
Todo eso basado en sugerencia ajena para no hacer caso de mi sensibilidad, mientras me ahogaba por querer ayudar a otros, no a mí.

Mi tío falleció en menos de 2 meses de su diagnóstico (ya mismo se cumplen 2 años y el dolor es grande aún), sentí una culpa inmensa por no estar con él, pensando que yo podía lograr algo, con resentimiento por hacer caso a alguien más y no a mi corazón.
Todo eso se mantiene, pero en dosis mucho más bajas.
Al final, toca aceptar lo que fue, sino, cómo?
Mi madre ya empezaba con quimios mientras mi hermana aún luchaba con las suyas y no tenía manos extras que ayudaran; así decidí que tras casi 6 meses de “paz con mi rutina” en mis nuevas labores debía volver a lo que parecería el caos. Ya estaba avergonzada por estar pidiendo permisos laborales por cada posible emergencia o necesidad que teníamos en casa, aunque me otorgaban toda la soltura posible nunca faltaba quien jodía...
Mi casa no me necesitaba tanto a mí como yo la necesitaba a esta.
Tenía miedo de perder más y no estar ahí en el momento que eso pasara.

Ya son casi 4 años de estar de aquí pa’ allá, buscando lo que no se me había perdido en un inicio hasta poder aprender lo que realmente quiero y necesito.

                          Resultado de imagen para alarma de reloj


Soy feliz con mi vida, entre las pérdidas que he tenido y los sacudones en el alma, algo tengo claro: Vivir el hoy con todo! y el mañana? ya veremos, sabiendo que todo puede cambiar de un día para otro. Y por todo, me refiero a la vida completa.

No tengo la mínima intención de volverme a encerrar en un oficina, si me toca estar en 4 paredes será por un motivo fuerte y por pocas horas, nada que me haga sentir esclavizada, nuevamente, jamás!

Sólo el amor es fijo! El verdadero!
Al igual que la muerte, esta es inminente y no la podremos evitar cuando llegue; pero considero, desde mi experiencia que entregar todo lo que se pueda de uno mismo en su tiempo, en su vida, es la manera más fácil de perderle el miedo al caos y dejar la angustia por lo que no se puede controlar, tomando ventaja del tiempo, con el mayor de los provechos, haciendo cosas que realmente ames sin imposiciones ni itinerarios esclavizantes.


Ese el único reloj que no suena, no lo llevamos puesto pero siempre está con nosotros, aprovéchalo!

                            Resultado de imagen para tiempo en las manos


lunes, 19 de febrero de 2018

Yo no soy celosa, y te digo por qué...

No es la primera vez que topo con la fuerte duda y juicio hacia mi persona cuando digo que "no soy celosa".
No sólo invalidan mi palabra -"mientes!" me dicen- o juzgan mis sentimientos con el nunca faltante "es que jamás te has enamorado".  
Imagen relacionada

Sinceramente pienso que los celos no sólo se derivan por el afecto de tu pareja hacia alguien más de modo sexual; el tercero en discordia puede ser una actividad, metas, un vicio, algún familiar, una mascota, en fin, algo que lo haga feliz igual o más que tú. Algo que llene un vacío que tú no puedes llenar que la sola idea te genere malestar. Egoísmo le llamo yo.

Todo un tema complejo que viene desde la concepción de la fidelidad; la cual desde mi punto de vista no es natural y mucho menos obligada. Son las ganas que sientes en estar con alguien

Los seres humanos somos tan pero tan complejos y andamos por ahí pretendiendo ser el único "amor" para una persona, queremos ser el TODO de una persona; cuando al final todos necesitamos más de una variable para sentirnos completos. 

Hace unos minutos estaba (no mucho) concentrada en mi declaración de impuestos atrasada cuando no pude evitar meter mi cuchara en una conversación al respecto de los celos, de dónde nace este post de hoy.

 Resultado de imagen para pasa algo?

Los celos son un tema que me llama mucho la atención por lo mal entendidos que están y por los problemas que le han causado a mis relaciones amorosas durante mi vida.

Conceptualizados como muestra genuina de interés y peor que eso: muestra de verdadero amor. Ay si el amor hablara!

Puse mis experiencias en tela pública (como es normal en mí) para que puedan todos determinar según su juicio lo que yo acababa de decir "no soy celosa"; riéndome incluso que por no ser celosa me han dejado y no porque me lo han hecho pensar sino porque textualmente me lo han dicho, palabra por palabra. “no te intereso, no sientes nada por mí! chao!”

Hablaba de las relaciones a distancia y abiertas donde todo funcionaba hasta que… no tenían de mí una reacción histérica por una historia contada; sino que la disfrutaba y me volvía cómplice de mi pareja. Así debería funcionar eso del “amor” o no? 

Ver la felicidad del otro es la idea o cómo se supone que debe ser?! No daban tiempo a la evolución del compromiso, a que la relación madure a otros modos de llevarla. Ya qué?! Eso NO era culpa mía en lo absoluto. Yo me ajustaba al trato, a la negociación; sin embargo, los celos la dañaban y no eran precisamente los míos.

Resultado de imagen para mujer segura.

Nunca me ha molestado salir con mi pareja y que se lleve las miradas de los demás, la admiración ajena además de la mía, al contrario, es algo que siempre me llena; pero resulta que entonces yo no me ajustaba a lo que se esperaba de una mujer “enamorada”. Bullshit!

Llegué a pensar que era un mal de los hombres latinos; pero no! Créanme. Es algo a nivel mundial; pero no para generalizar, claro. Algunos habrá por ahí pensando como yo (espero).

Explicaba lo que solemos confundir: celos con inseguridad, sí; pero hacia qué? O de dónde nace la inseguridad?
Te sientes inseguro de ti o inseguro de la otra persona?
Sólo tú lo puedes determinar. Y en ambos casos la solución a tu malestar depende de ti. Debes determinar si vale la pena seguir con ese sentimiento o sencillamente buscas lo más saludable para ti. Dejar ese sentido de posesión como si las personas fueran cosas.

Nadie en su sano juicio prefiere una relación donde los celos sean parte de la dinámica diaria. Repito: en su sano juicio, nadie!
Podemos ser inseguros pero amarnos mucho mucho.
Podemos desconfiar de la persona que hemos elegido como pareja; pero nos olvidamos que esa persona también nos eligió. 

Hablar es buena opción para matar cualquier fantasma. Conversar acerca de lo que nos está molestando siempre sirve para sacarnos las dudas, incluso para saber si la persona en verdad nos respeta y nos habla con la verdad. 
Y no finjamos! Claro que podemos notar cuando nos mienten.
Difícil, pero llega quien nos alienta a comunicarnos, aprovechemos cuando suceda! 

Cuando hay suficiente amor propio, no tienes miedo de preguntar, de cambiar ciertas “reglas” (qué fea palabra en temas de amor) en la pareja o incluso no temes dejar una relación en caso que las respuestas no llenen tus expectativas. 

Te amas tanto que tu sola compañía podrá suplir cualquier faltante. Eso siempre será mejor que estar envenenado con la desconfianza, carcomido por los celos o sufriendo por la decepción.

Los celos te desprestigian y convierten a la persona que amas (amabas) en su peor imagen…para ti

Resultado de imagen para mujer celosa

Hablando ya al lector, a ustedes, saliendo de la conversación que mantenía con los jueces antes comentados, puedo mantenerme en mi opinión y mi sentir por lo siguiente:

Yo no soy celosa. En serio. Podría ser insegura respecto a mis fuerzas o debilidades; pero jamás pretendería mandar sobre los sentimientos de alguien a quien admiro, aprecio, o amo; tampoco controlar la vida de otra persona ni obligar muestras de afecto.

El verdadero cariño no es obligatorio, no nace de reglas o de compromisos adquiridos; sólo nace, así de simple.
Y apenas llego a sentir que el cariño está apagándose; analizo y pregunto. Pero si las respuestas están forzadas, no me complacen, si el cariño ya no se muestra sólo, que me causa incomodidad o duda decido acabar con la situación que al dañarme a mí, daña a la otra persona, a esa que una vez elegí y me eligió.
Decido darle libertad al cariño, para que encuentre un sitio donde se sienta mejor, sin pensar que el problema soy yo o la otra persona.

Siempre y cuando la relación no se haya manchado con mentiras, sólo se puede augurar éxito tras la ruptura. Las mentiras generalmente preceden a la desconfianza, pero en lo personal jamás a los celos, son tan denigrantes y no por presunción: yo sé que sin duda hay personas muy diferentes a mí; pero jamás mejores o peores en lo que seamos capaz de darle a alguien; todos somos únicos en nuestro sentir y en nuestro compromiso, ya habrá alguien que aprecie tal cual somos.

Nunca me he puesto en el papel de negarle amigos o amigas a las pocas poquísimas poquisísimas personas con las que he decidido compartir mi tiempo. Ell@s son el soporte que todo ser humano necesita además de su familia. 
No quiero una pareja sin amigos; estos me darán el tiempo a solas que valoro mucho y a él le darán la compañía fraternal que nunca debe faltar.  Mucho menos quiero una pareja sin amigas, ya que le podrían ayudar a entender mis puntos de vista femeninos en algún momento o a determinar en qué momento la cagó conmigo.
 Resultado de imagen para hombre amigos
Vivir sin celos es vivir en paz; y no necesariamente significa que no valoro o aprecio a alguien; sencillamente respeto demasiado a quien he elegido como compañía para que la decisión de estar conmigo nunca sea condicionada.

Resultado de imagen para te quiero porque quiero