Bienvenidos

En este blog van guardadas todas mis impresiones de casi todo en realidad…de cuando no quiero hablar y prefiero escribir…que es casi siempre.

El alcance que se tiene con la palabra escrita es mucho mayor y más honesto que la palabra acompañada por los gestos.



sábado, 19 de marzo de 2016

pasarla mal es obligatorio

Es difícil pensar como otra persona, ponerse en los zapatos de otra persona.

No me refiero a pura empatía, sino a ser capaz de entender al 100% el punto de vista como otra persona, sobretodo como a una persona que amas.
Porque si bien esa persona está viviendo su cielo o su infierno, uno ya está viviendo el propio, sólo por ver a esa persona que amas lidiando con algo de lo cual quisieras ser parte, pero tienes prohibido el paso.

Darte cuenta que a pesar de querer hacerlo todo, no eres de gran ayuda, que cada quien tiene la obligación de lidiar con lo que le toca , incluso nosotros.
Y contener la pena y la impotencia entre buena vibra y risas todo el tiempo, esconder la tristeza en buenos momentos, porque así debe ser , porque "si no soy yo, quién?" , porque sostener la casita de naipes es super difícil para todos, menos para mi, eso creemos.

Y de pronto te hartas de todo y de todos!
De todo lo que sale de esa pena, no de la gente que amas, sino de todos los demás... y sí, un poquito te hartas también de esa gente q te quiere, y que ahora odias por quererte...
y prefiero sumirme en mi angustia, en mi tristeza, esa que no te deja sentir si hace frío o calor, esa que se suelta en un llanto ahogado que hace la diferencia entre un corte de dedo y un corazón roto, tan personales estos sentimientos para mí que estoy a punto de ponerles nombre.
Y me fastidia que pregunten cualquier cosa! y me molesta también cuando no lo hacen.

Y aquí estoy escribiendo, sorteando entre primera y segunda persona sin darme cuenta hasta ahora.

Es cuando me doy cuenta que "ser fuerte" lleva una responsabilidad implícita más allá de lo que pensaba... que comprometes tu propia felicidad, tus metas, tu salud. Pero nada de eso importa cuando haces felices a quienes amas.

Es entonces cuando tu cuerpo se harta también...
de estar poniendo caras felices ante todos porque precisamente quieres que nadie "te joda", fotos hermosas que parecen vacaciones, de las cuales nadie ve más que eso (y está bien, esa es la idea), de tener buenas palabras para todo el que necesite, de tener buenos oídos para todo el que recurre a ti.
Te enfermas física y mentalmente, al mismo tiempo que te das cuenta que pocos tienes a quien recurrir y sientes que nadie merece, NADIE, saber cómo estás de verdad, escuchar tu lado gris, tu lado más obscuro, nadie será capaz de escuchar y aconsejar como tú lo haces, ese ego.
Esa costumbre de nunca estar mal.

Para esos momentos no queda más que darse el tiempo de llorar, porque llorar es obligatorio, si quieres seguir siendo fuerte.
Llorar es la manera de desahogar, literalmente, todo el torrente de emociones e impotencia que llevas dentro...(pausa larga)... para seguir adelante.
Así que: llorar, patalear, esconderte, dejar a todos esperando, hacer catarsis como quieras, no querer hablar, querer gritar, incluso todo al mismo tiempo, es más que necesario, lo mereces, es obligatorio!

no fotos hoy.